22 oct. 2012

El primer capítulo

Y llegó el momento de la verdad verdadera. Ponerse a construir la historia. Yo nunca preparo un guión previo por escrito. Mi manera de trabajar, como la de casi todos los dibujantes que escriben sus propias historias, es orgánica: construyo el guión dibujando los bocetos de las páginas. Yo los llamo "microbocetos", porque son esquemas muy pequeños de cada página (aquí hay 11 en una hoja A4), donde busco el ritmo adecuado para la lectura a través de la composición de las viñetas y de las imágenes dentro de cada viñeta, y voy anotando los posibles textos en los bocadillos (basados en esos diálogos en bruto que sí he escrito previamente). Hago estos microbocetos muy rápido y bastante a lo bestia, para que no me dé pereza repetirlos tantas veces como haga falta hasta que lo vea claro.

Éste es el trabajo decisivo, allá donde guión y dibujo se entrelazan de un modo inseparable. Es la estructura que va a sustentar el edificio entero del cómic. Si esto falla, todo se caerá ante los ojos del lector. Y es, claro, la parte más emocionante y pura del trabajo del historietista: la narración visual.

Aquí veis la hoja donde aboceté todo el primer capítulo. La primera tira era una opción alternativa (empezar por el final de la historia y luego hacer flashback al inicio) que descarté porque no quería verme pillado en el bastante probable caso de que el final fuera finalmente distinto a como yo lo estaba imaginando en aquel momento. Por lo demás, el primer capítulo está ya definido ahí en siete páginas. Al final la séptima se cayó, pero acabé añadiendo dos páginas más porque tenía suficientes diálogos interesantes por desarrollar. Aunque eso lo hice ya mientras iba dibujando los originales a lápiz, con estos bocetos como hoja de ruta.




Aquí se definió ya también la estructura básica de tres tiras por página que he usado en el libro. Me resultaba un formato cómodo, y sobre todo útil para la cantidad de viñetas panorámicas que el horizonte desértico me iba a exigir: tenía claro que el espacio vacío iba a tener una importancia narrativa, visual y emocional considerable en la historia.



5 comentarios:

  1. ¿Te dibujas así los bocetos de todas las páginas antes de empezar en serio o vas por capítulos? Sobretodo para controlar el nº de páginas, ¿no?, ¿o eso da igual y las que salgan que salgan? ¿Hay un tope para una novela gráfica o un mínimo?
    Yo ya tengo mi ejemplar (muy emotiva la dedicatoria) y me da palo empezar a disfrutarlo...¡para que no se acabe!. Gracias, Francesc.

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  2. Si, yo también; tras el vistazo rápido que la impaciencia me incito a darle a todo el libro.La voy ojeando a ratos y leyendo.
    Se que si me pongo, me la leo del tirón,pero prefiero degustarla en una digestión mas lenta, para no perderme detalles, matices o facetas que se me escaparían si la leo de un golpe.
    En general me esta gustando mucho, también el ritmo narrativo que has marcado, que no hace pausa; pero en cierto modo, si separa los capítulos sin salirse del hilo de la trama principal. Compruebo que si, en cierto modo has minimalizado los diferentes personajes, dotándolos eso también de una impronta característica y particular. Has jugado con el estilo, probando varios grafismos y recursos, con la disposición de las viñetas también.
    Obviamente no continuará,pero... ¿ya maquinas nuevas historias, para incorporar a alguno de los personajes que muestras; o incluso los que desechaste?
    Me ha gustado esto de que nos vayas desmenuzando todo el proceso creativo de Vapor.
    Esos micro-bocetos están muy bien, por dos razones:
    una; casi visualizas el contenido de las viñetas de todo un capítulo
    dos; te haces una idea bastante certera de como disponerlos para que el guion destinado a ellos te coja y sea ademas estética y visualmente atractivo.
    Buen método Max, si señor¡¡ eres un maestro¡¡ no me cansaré de repetirlo hasta la saciedad...

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  3. Me aboceto así todas las páginas, sí (ya iré colgando más muestras), pero en cuanto tengo un capítulo claro lo dibujo ya antes de pasar a abocetar el siguiente. Pero pasa que a veces vas muy lanzado y te puedes abocetar dos o tres capítulos del tirón. Luego, cambias cosas sobre la marcha al hacer los lápices... procuro que la manera de trabajar sea, más que sistemática, orgánica (me parece una palabra clave, volveré sobre ella en el blog) en todos los pasos: voy y vengo, hago y deshago según lo que veo que va saliendo. Improviso a veces decisiones inesperadas o incluso desesperadas, otras ideas llegan a veces casi por azar. Como diría el náufrago-filósofo-Bruce Lee: dejar que fluya. Be water, my friend

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  4. Manuel, me olvidaba: en principio el nº de páginas da igual, siempre y cuando sea múltiplo de 8 (por los cuadernillos que componen la tripa del libro, que pueden ser de 8 o 16 págs.) Así que, si por ejemplo te salieran 81 no podría ser, tendrías que quedarte en las 80 o irte directamente a las 88. O dejar 7 en blanco, ja ja!
    Nadie ha establecido topes ni mínimos. El "Big questions" de Anders Nilsen se va casi a las 600 páginas. Pero parece claro que a algo de menos de 60 difícilmente se le puede llamar "novela"...

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  5. Fan: Siempre maquino nuevas cosas. Otra cosa es que acaben tomando cuerpo. Por ahora es demasiado pronto para saberlo porque lo que tengo es solo un conjunto de ideas dispersas e intuiciones en fase gaseosa, o sea, nada suficientemente sólido aún. Pero "Vapor" me ha dado mucha marcha, estoy muy sobreexcitado, y ganas no me faltan.

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